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Las Primeras MiradasNadie sabe en qué noche de octubre solitario,de fatigados duendes que ya no ocurren,puede inmolarse la perdida infanciajunto a recuerdos que se están haciendo.Qué sorpresa sufrirse una vez desolado,escuchar cómo tiembla el coraje en las sienes,en el pecho, en los muslos impacientessentir cómo los labios se desprendende verbos maravillosos y descuidados,de cifras defendidas en el aire muerto,y cómo otras palabras, nuevas, endurecidasy desde ya cansadas se conjuranpara impedirnos el único fantasma de veras.Cómo encontrar un sitio con los primeros ojos,un sitio donde asir la larga soledadcon los primeros ojos, sin gastarlas primeras miradas,y si quedan maltrechas de significados,de cáscara de ideales, de puresas inmundas,cómo encontrar un río con los primeros pasos,un río -para lavarlos- que las lleve.

Las Primeras MiradasNadie sabe en qué noche de octubre solitario,de fatigados duendes que ya no ocurren,puede inmolarse la perdida infanciajunto a recuerdos que se están haciendo.Qué sorpresa sufrirse una vez desolado,escuchar cómo tiembla el coraje en las sienes,en el pecho, en los muslos impacientessentir cómo los labios se desprendende verbos maravillosos y descuidados,de cifras defendidas en el aire muerto,y cómo otras palabras, nuevas, endurecidasy desde ya cansadas se conjuranpara impedirnos el único fantasma de veras.Cómo encontrar un sitio con los primeros ojos,un sitio donde asir la larga soledadcon los primeros ojos, sin gastarlas primeras miradas,y si quedan maltrechas de significados,de cáscara de ideales, de puresas inmundas,cómo encontrar un río con los primeros pasos,un río -para lavarlos- que las lleve.
― Autor: Mario Benedetti

imagen de Las Primeras MiradasNadie sabe en qué noche de octubre solitario,de fatigados duendes que ya no ocurren,puede inmolarse la perdida infanciajunto a recuerdos que se están haciendo.Qué sorpresa sufrirse una vez desolado,escuchar cómo tiembla el coraje en las sienes,en el pecho, en los muslos impacientessentir cómo los labios se desprendende verbos maravillosos y descuidados,de cifras defendidas en el aire muerto,y cómo otras palabras, nuevas, endurecidasy desde ya cansadas se conjuranpara impedirnos el único fantasma de veras.Cómo encontrar un sitio con los primeros ojos,un sitio donde asir la larga soledadcon los primeros ojos, sin gastarlas primeras miradas,y si quedan maltrechas de significados,de cáscara de ideales, de puresas inmundas,cómo encontrar un río con los primeros pasos,un río -para lavarlos- que las lleve.

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Las Primeras MiradasNadie sabe en qué noche de octubre solitario,de fatigados duendes que ya no ocurren,puede inmolarse la perdida infanciajunto a recuerdos que se están haciendo.Qué sorpresa sufrirse una vez desolado,escuchar cómo tiembla el coraje en las sienes,en el pecho, en los muslos impacientessentir cómo los labios se desprendende verbos maravillosos y descuidados,de cifras defendidas en el aire muerto,y cómo otras palabras, nuevas, endurecidasy desde ya cansadas se conjuranpara impedirnos el único fantasma de veras.Cómo encontrar un sitio con los primeros ojos,un sitio donde asir la larga soledadcon los primeros ojos, sin gastarlas primeras miradas,y si quedan maltrechas de significados,de cáscara de ideales, de puresas inmundas,cómo encontrar un río con los primeros pasos,un río -para lavarlos- que las lleve.

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