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LiiiSobre la falda teníael libro abierto,en mi mejilla tocabansus rizos negros:no veíamos las letrasninguno, creo,mas guardábamos amboshondo silencio.¿Cuánto duró? Ni aun entoncespude saberlo.Sólo sé que no se oíamás que el aliento,que apresurado escapabadel labio seco.Sólo sé que nos volvimoslos dos a un tiempoy nuestros ojos se hallarony sonó un beso.Creación de Dante era el libro,era su Infierno.Cuando a él bajamos los ojosyo dije trémulo:¿Comprendes ya que un poemacabe en un verso?Y ella respondió encendida:¡Ya lo comprendo!

LiiiSobre la falda teníael libro abierto,en mi mejilla tocabansus rizos negros:no veíamos las letrasninguno, creo,mas guardábamos amboshondo silencio.¿Cuánto duró? Ni aun entoncespude saberlo.Sólo sé que no se oíamás que el aliento,que apresurado escapabadel labio seco.Sólo sé que nos volvimoslos dos a un tiempoy nuestros ojos se hallarony sonó un beso.Creación de Dante era el libro,era su Infierno.Cuando a él bajamos los ojosyo dije trémulo:¿Comprendes ya que un poemacabe en un verso?Y ella respondió encendida:¡Ya lo comprendo!
― Autor: Gustavo Adolfo Becquer

imagen de LiiiSobre la falda teníael libro abierto,en mi mejilla tocabansus rizos negros:no veíamos las letrasninguno, creo,mas guardábamos amboshondo silencio.¿Cuánto duró? Ni aun entoncespude saberlo.Sólo sé que no se oíamás que el aliento,que apresurado escapabadel labio seco.Sólo sé que nos volvimoslos dos a un tiempoy nuestros ojos se hallarony sonó un beso.Creación de Dante era el libro,era su Infierno.Cuando a él bajamos los ojosyo dije trémulo:¿Comprendes ya que un poemacabe en un verso?Y ella respondió encendida:¡Ya lo comprendo!

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El machista no conoce la pasión, ni la comprensión, ni el amor.

Sin embargo, no puede decirse que la civilización no progrese, pues en cada guerra le matan a uno de una nueva forma

El deseo muere automáticamente cuando se logra: fenece al satisfacerse. El amor en cambio, es un eterno insatisfecho.

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