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La mayoría de la gente tendría éxito en las pequeñas cosas si no estuviera tan preocupada por grandes ambiciones.

La mayoría de la gente tendría éxito en las pequeñas cosas si no estuviera tan preocupada por grandes ambiciones.
― Autor: Henry Longfellow Wadsworth

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Arte es poder.

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Es dífícil saber en qué momento exacto comienza el amor; menos díficil es saber que ha comenzado.

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Nada más santo en esta vida nuestra que la primera revelación del amor, el palpitar primero de sus alas de seda.

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Estamos muy cerca de despertar cuando soñamos que soñamos

Nocturno XiiA Santiago de la EscaleraLa noche resbalacon mansa dulzura.Como una azucenade nevada túnica,inocente y lírica,florece la luna.las estrellas cantansu cantiga muday sueña el paisajedormido en la bruma.¡Qué suave sosiego!¡Qué paz tan profunda!Cual blandas cadenciasde canción de cuna,únicos rumoresque el silencio surcan,se estremece el bosque,la brisa susurray abajo en el ríorezan las espumas.Sólo dos zagales- él fuerte, ella rubia -velan en el vallePor gozar la alburade la noche clara,de la noche rústica.- Juan, ¿estoy soñando?¡Oh, qué dulce música!- Parecen campanas;no las sentí nunca.- Quién las toca, di?-No sé; pero escucha.María, te quiero.- Si serán las brujas?- María, si vieras..._ O serán los ángelesallá en las alturas...- María, te adoro...- ¿Campanas, o guzlas?- Me atiendes, María?- Qué paz, qué dulzura...¿oyes las campanas?- ¿María, me escuchas?- Campanas celestes¿sonáis en la luna?Tañido divino...¡Oh, Juan, esa música!...- María, ¿me quieres?-...No puedo ser tuya.

Trabajar constituye un deber indispensable para el hombre social. Rico o pobre, poderoso o débil, todo ciudadano ocioso es un ladrón.

Viento del sur en invierno, demonio del infierno.

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