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No necesito amigos que cambien cuando yo cambio y asientan cuando yo asiento. Mi sombra lo hace mucho mejor.

No necesito amigos que cambien cuando yo cambio y asientan cuando yo asiento. Mi sombra lo hace mucho mejor.
― Autor: Plutarco

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Pensamiento IiA Alejandra PizarnikVengo del silencio,mis ojos se secaron como el agua de hace siglos.Me lancé al vértigo de lo extraño y accesibleal final fantástico, al comienzo.Senté a la muerte en mi silla paralela,nos miramos y supimos que estábamos perdidassupimos de la cita misteriosa,todo lugar era el exacto, cualquier hora la precisa.Los hombres la miraban como una doncella condenada,la contemplaban indecisos, la injuriaban,y ella la de tantas muertes, se protegía el rostrocon mis manos.Ella siempre supo de mi sueño,que la buscaba a lo largo de un pasillo,en lo oscuro de una cueva,en la geometría de las casas;y con el miedo de una niña pálidaque acude a su primera cita, a su primera muertese aposentó en mi regazo suavementebuscando para su juego el final fantástico,el comienzo.

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