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Coplilla Después Del 5º BourbonPensaba que sólo habríasombra, silencio, vacío.Y murió. Estaba en lo cierto.El mismo Dios se lo dijo.

Coplilla Después Del 5º BourbonPensaba que sólo habríasombra, silencio, vacío.Y murió. Estaba en lo cierto.El mismo Dios se lo dijo.
― Autor: José Hierro

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Despedida Del MarPor más que intente al despedirmeguardarte entero en mi recintode soledad, por más que quierabeber tus ojos infinitos,tus largas tardes plateadas,tu vasto gesto, gris y frío,sé que al volver a tus orillasnos sentiremos muy distintos.Nunca jamás volveré a vertecon estos ojos que hoy te miro.Este perfume de manzanas,¿de dónde viene? ¡Oh sueño mío,mar mío! ¡Fúndeme, despójamede mi carne, de mi vestidomortal! ¡Olvídame en la arena,y sea yo también un hijomás, un caudal de agua serenaque vuelve a ti, a su salinonacimiento, a vivir tu vidacomo el más triste de los ríos!Ramos frescos de espuma... Barcassoñolientas y vagas... Niñosrebañando la miel ponientedel sol... ¡Qué nuevo y fresco y limpioel mundo...! Nace cada díadel mar, recorre los caminosque rodean mi alma, y correa esconderse bajo el sombrío,lúgubre aceite de la noche;vuelve a su origen y principio.¡Y que ahora tenga que dejartepara emprender otro camino!...Por más que intente al despedirmellevar tu imagen, mar, conmigo;por más que quiera traspasarte,fijarte, exacto, en mis sentidos;por más que busque tus cadenaspara negarme a mi destino,yo sé que pronto estará rotatu malla gris de tenues hilos.Nunca jamás volveré a vertecon estos ojos que hoy te miro.

Despedida Del MarPor más que intente al despedirmeguardarte entero en mi recintode soledad, por más que quierabeber tus ojos infinitos,tus largas tardes plateadas,tu vasto gesto, gris y frío,sé que al volver a tus orillasnos sentiremos muy distintos.Nunca jamás volveré a vertecon estos ojos que hoy te miro.Este perfume de manzanas,¿de dónde viene? ¡Oh sueño mío,mar mío! ¡Fúndeme, despójamede mi carne, de mi vestidomortal! ¡Olvídame en la arena,y sea yo también un hijomás, un caudal de agua serenaque vuelve a ti, a su salinonacimiento, a vivir tu vidacomo el más triste de los ríos!Ramos frescos de espuma... Barcassoñolientas y vagas... Niñosrebañando la miel ponientedel sol... ¡Qué nuevo y fresco y limpioel mundo...! Nace cada díadel mar, recorre los caminosque rodean mi alma, y correa esconderse bajo el sombrío,lúgubre aceite de la noche;vuelve a su origen y principio.¡Y que ahora tenga que dejartepara emprender otro camino!...Por más que intente al despedirmellevar tu imagen, mar, conmigo;por más que quiera traspasarte,fijarte, exacto, en mis sentidos;por más que busque tus cadenaspara negarme a mi destino,yo sé que pronto estará rotatu malla gris de tenues hilos.Nunca jamás volveré a vertecon estos ojos que hoy te miro.

Para Un EstetaTú que hueles la flor de la bella palabraacaso no comprendas las mías sin aroma.Tú que buscas el agua transparenteno has de beber mis aguas rojas.Tú que sigues el vuelo de la belleza, acasonunca jamás pensaste cómo la muerte rondani cómo vida y muerte -agua y fuego- hermanadasvan socavando nuestra roca.Perfección de la vida que nos talla y disponepara la perfección de la muerte remota.Y lo demás, palabras, palabras, y palabras,¡ay, palabras maravillosas!Tú que bebes el vino en la copa de platano sabes el camino de la fuente que brotaen la piedra. No sacias tu sed en agua puracon tus dos manos como copa.Lo has olvidado todo porque lo sabes todo.Te crees dueño, no hermano menor de cuanto nombras.Y olvidas las raíces ( «Mi Obra», dices ),olvidasque vida y muerte son tu obra.No has venido a la tierra a poner diques y ordenen el maravilloso desorden de las cosas.Has venido a nombrarlas, a comulgar con ellassin alzar vallas a su gloria.Nada te pertenece. todo es afluente, arroyo.Sus aguas en tu cauce temporal desembocan.Y hechosa un solo río os vertéis en el mar«que es el morir», dicen las coplas.No has venido a poner orden, dique. Has venidoa hacer moler la muela con tu agua transitoria.Tu fin no está en ti mismo ( «Mi Obra», dices ),olvidasque vida y muerte son tu obra.Y que el cantar que hoy cantas será apagado un díapor la música de otras olas.

Para Un EstetaTú que hueles la flor de la bella palabraacaso no comprendas las mías sin aroma.Tú que buscas el agua transparenteno has de beber mis aguas rojas.Tú que sigues el vuelo de la belleza, acasonunca jamás pensaste cómo la muerte rondani cómo vida y muerte -agua y fuego- hermanadasvan socavando nuestra roca.Perfección de la vida que nos talla y disponepara la perfección de la muerte remota.Y lo demás, palabras, palabras, y palabras,¡ay, palabras maravillosas!Tú que bebes el vino en la copa de platano sabes el camino de la fuente que brotaen la piedra. No sacias tu sed en agua puracon tus dos manos como copa.Lo has olvidado todo porque lo sabes todo.Te crees dueño, no hermano menor de cuanto nombras.Y olvidas las raíces ( «Mi Obra», dices ),olvidasque vida y muerte son tu obra.No has venido a la tierra a poner diques y ordenen el maravilloso desorden de las cosas.Has venido a nombrarlas, a comulgar con ellassin alzar vallas a su gloria.Nada te pertenece. todo es afluente, arroyo.Sus aguas en tu cauce temporal desembocan.Y hechosa un solo río os vertéis en el mar«que es el morir», dicen las coplas.No has venido a poner orden, dique. Has venidoa hacer moler la muela con tu agua transitoria.Tu fin no está en ti mismo ( «Mi Obra», dices ),olvidasque vida y muerte son tu obra.Y que el cantar que hoy cantas será apagado un díapor la música de otras olas.

Marina ImpasiblePor primera vez, o por última,soy libre...Arbustos con espuelasde marfil. Rocas oxidadas.El otoño pliega sus tonosfrente al crujido de las olas.Por primera vez, o por última.Las gaviotas tocan sus oboesde tormenta. Unos dedos verdeshunden la luna en luz marina,la tienden al pie del silencio.Se ha desnudado una mujery muestra sus luces mellizas;al huir, dispersa su pasoluminosa arena de estrellas.Por primera vez, o por última.Tijeras de oro en el poniente.Se enciende un violín ruiseñoren el esqueleto del mar.Garras de nubes estrangulanel azul, y lo hacen gemir.Ojos fijos en su tesoro,presente inmóvil -sin recuerdos,sin propósitos-, soy ahora.todo está sometido a un ordenque yo no entiendo. Pero embarcoen la nave, y el marinerome dirá su cantar, más tarde,desde el éxtasis...Por primera,o por única vez, soy libre.

Marina ImpasiblePor primera vez, o por última,soy libre...Arbustos con espuelasde marfil. Rocas oxidadas.El otoño pliega sus tonosfrente al crujido de las olas.Por primera vez, o por última.Las gaviotas tocan sus oboesde tormenta. Unos dedos verdeshunden la luna en luz marina,la tienden al pie del silencio.Se ha desnudado una mujery muestra sus luces mellizas;al huir, dispersa su pasoluminosa arena de estrellas.Por primera vez, o por última.Tijeras de oro en el poniente.Se enciende un violín ruiseñoren el esqueleto del mar.Garras de nubes estrangulanel azul, y lo hacen gemir.Ojos fijos en su tesoro,presente inmóvil -sin recuerdos,sin propósitos-, soy ahora.todo está sometido a un ordenque yo no entiendo. Pero embarcoen la nave, y el marinerome dirá su cantar, más tarde,desde el éxtasis...Por primera,o por única vez, soy libre.

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