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Acércate. Junto a la noche te espero. Nádame. Fuentes profundas y frías avivan mi corriente.

Acércate. Junto a la noche te espero. Nádame. Fuentes profundas y frías avivan mi corriente.
― Autor: Carmen Conde

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He venido a quererte, a que me digas tus palabras de mar y de palmeras.

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Fuga En Los JardinesLas más jóvenes, deseándoos, avanzanpor estas avenidas de árboles fragantes.Evaden primavera que a las flores oxidacon un ardor oliendo a frutas, a corceles. ..¡Qué salvaje presencia la de las hembras púberesentre glicinias cálidas, entre celindas vívidas!Exigen que las amen, que las sigan corriendopara volcarles júbilos sobre la orilla ebria.¡Muchachas, corred más: corred hasta la aurora!Estos grandes varones de los pechos revueltosansían desgranaros, ¡oh mazorcas crujientes!,con su hambre de bocas y su hambre de frutos.Hasta el río, que es tajo delimitando sueños,huele a amor ya festines...Han temblado los álamos al estallar unánimeslos oscuros latidos de dobles ruiseñores.Los regazos del musgo, el frior de los juncos,contemplando el encuentro aceleran su verde.Es un cántico trémulo, en gargantas sorbidopor el amor abierto en mitad de la selva.¡Corred siempre, muchachas, que el seguiros excitael ardor de cogeros, suyas todas, a hombresque de fieros esgrimen el ademán tan sólo!Y envolveos en ropas de blanco lino puropara mojar con ellas esos cuerpos calientes,y amanecer ceñidas, ante el amor que vibra,por el celo del agua posesor de las vírgenes.

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