s

¡Oh tú, que me entregaste la armonía!, desesperando creo en tu promesa. Amor, contémplame, en tus brazos, presa.

¡Oh tú, que me entregaste la armonía!, desesperando creo en tu promesa. Amor, contémplame, en tus brazos, presa.
― Autor: Silvina Ocampo

imagen de ¡Oh tú, que me entregaste la armonía!, desesperando creo en tu promesa. Amor, contémplame, en tus brazos, presa.

Deja tu comentario

Imágenes relacionados con frases de Silvina Ocampo
¡Oh tú, que me entregaste la armonía!, desesperando creo en tu promesa. Amor, contémplame, en tus brazos, presa.

¡Oh tú, que me entregaste la armonía!, desesperando creo en tu promesa. Amor, contémplame, en tus brazos, presa.

Yo temblaba al mirarte, yo temblaba como tiemblan las ramas reflejadas en el agua movida por el viento.

Yo temblaba al mirarte, yo temblaba como tiemblan las ramas reflejadas en el agua movida por el viento.

Haz brotar sangre al menos de mi herida, que estoy cansada de morir apenas.

Haz brotar sangre al menos de mi herida, que estoy cansada de morir apenas.

Tenemos una frase para ti!.

¿Cuál es mi Texto Bíblico para Hoy?

Frases más vistos
imagen de ...Ya no me importa tu destino, ya sólo quiero hallar el mío, ya no siento que mi vida valga menos que tu auséncia...

...Ya no me importa tu destino, ya sólo quiero hallar el mío, ya no siento que mi vida valga menos que tu auséncia...

imagen de Es mejor cien metros de encaje negro, que un negro te encaje sus cien metros.

Es mejor cien metros de encaje negro, que un negro te encaje sus cien metros.

imagen de Como hace un puto para sacarse un condon del culo?.......se tira un pedo

Como hace un puto para sacarse un condon del culo?.......se tira un pedo

Mejores imagenes del momento

El artista es siempre un perseguidor de la belleza.

Amor de TardeEs una lástima que no estés conmigocuando miro el reloj y son las cuatroy acabo la planilla y pienso diez minutosy estiro las piernas como todas las tardesy hago así con los hombros para aflojar la espalday me doblo los dedos y les saco mentiras.Es una lástima que no estés conmigocuando miro el reloj y son las cincoy soy una manija que calcula intereseso dos manos que saltan sobre cuarenta teclaso un oído que escucha como ladra el teléfonoo un tipo que hace números y les saca verdades.Es una lástima que no estés conmigocuando miro el reloj y son las seis.Podrías acercarte de sorpresay decirme ¿Qué tal? y quedaríamosyo con la mancha roja de tus labiostú con el tizne azul de mi carbónico.

El dinero huele bien venga de donde venga.

Si Botticelli viviera hoy trabajaría para Vogue

Frases célebres por autores