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Pensamiento IiA Alejandra PizarnikVengo del silencio,mis ojos se secaron como el agua de hace siglos.Me lancé al vértigo de lo extraño y accesibleal final fantástico, al comienzo.Senté a la muerte en mi silla paralela,nos miramos y supimos que estábamos perdidassupimos de la cita misteriosa,todo lugar era el exacto, cualquier hora la precisa.Los hombres la miraban como una doncella condenada,la contemplaban indecisos, la injuriaban,y ella la de tantas muertes, se protegía el rostrocon mis manos.Ella siempre supo de mi sueño,que la buscaba a lo largo de un pasillo,en lo oscuro de una cueva,en la geometría de las casas;y con el miedo de una niña pálidaque acude a su primera cita, a su primera muertese aposentó en mi regazo suavementebuscando para su juego el final fantástico,el comienzo.

Pensamiento IiA Alejandra PizarnikVengo del silencio,mis ojos se secaron como el agua de hace siglos.Me lancé al vértigo de lo extraño y accesibleal final fantástico, al comienzo.Senté a la muerte en mi silla paralela,nos miramos y supimos que estábamos perdidassupimos de la cita misteriosa,todo lugar era el exacto, cualquier hora la precisa.Los hombres la miraban como una doncella condenada,la contemplaban indecisos, la injuriaban,y ella la de tantas muertes, se protegía el rostrocon mis manos.Ella siempre supo de mi sueño,que la buscaba a lo largo de un pasillo,en lo oscuro de una cueva,en la geometría de las casas;y con el miedo de una niña pálidaque acude a su primera cita, a su primera muertese aposentó en mi regazo suavementebuscando para su juego el final fantástico,el comienzo.
― Autor: Orietta Lozano

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Pensamiento IiA Alejandra PizarnikVengo del silencio,mis ojos se secaron como el agua de hace siglos.Me lancé al vértigo de lo extraño y accesibleal final fantástico, al comienzo.Senté a la muerte en mi silla paralela,nos miramos y supimos que estábamos perdidassupimos de la cita misteriosa,todo lugar era el exacto, cualquier hora la precisa.Los hombres la miraban como una doncella condenada,la contemplaban indecisos, la injuriaban,y ella la de tantas muertes, se protegía el rostrocon mis manos.Ella siempre supo de mi sueño,que la buscaba a lo largo de un pasillo,en lo oscuro de una cueva,en la geometría de las casas;y con el miedo de una niña pálidaque acude a su primera cita, a su primera muertese aposentó en mi regazo suavementebuscando para su juego el final fantástico,el comienzo.

La AmanteSoy la amanteque estrenas,la nueva, la eterna,la de muslos trigueños,columnas segurasque se abren perfectamentepara dar pasoa tu mar ancho y espeso.Soy la de paralelas montañas,erectas, duras,por donde han caminadopájaros heridos de amor.Soy la amante nocturna,la de noctámbulos besos,( mis ojos, túneles profundosdonde se pierde la soledad).Soy la de siempre, la eterna,la que te arranca el hastíode cada costado,la que se tiende plácidamente,la que se para,la que te sorprende,la que se quita las vestidurasy se lava en tu río claro.Soy la que te crucificacon mis ojos, con mi lengua,la que se pierdeen tu mirada lela,la que infatigablerecorre tu cuerpo,la que vibra con devociónen tu silencioso mundo.Soy ella, la eterna,la antigua, la nueva,la de siemprela que se cierrala que se abrela de ambivalentes tardes.Soy la que renace,la que se abrela que se cierra.

La AmanteSoy la amanteque estrenas,la nueva, la eterna,la de muslos trigueños,columnas segurasque se abren perfectamentepara dar pasoa tu mar ancho y espeso.Soy la de paralelas montañas,erectas, duras,por donde han caminadopájaros heridos de amor.Soy la amante nocturna,la de noctámbulos besos,( mis ojos, túneles profundosdonde se pierde la soledad).Soy la de siempre, la eterna,la que te arranca el hastíode cada costado,la que se tiende plácidamente,la que se para,la que te sorprende,la que se quita las vestidurasy se lava en tu río claro.Soy la que te crucificacon mis ojos, con mi lengua,la que se pierdeen tu mirada lela,la que infatigablerecorre tu cuerpo,la que vibra con devociónen tu silencioso mundo.Soy ella, la eterna,la antigua, la nueva,la de siemprela que se cierrala que se abrela de ambivalentes tardes.Soy la que renace,la que se abrela que se cierra.

Predestinada A La TristezaYa no soy yo amado,y no sé quién soy, si todavía permanezco,si estoy aquí y lo que toco está.Las palabras me caen como agua fresca,la tristeza se riega en mi música ensangrentada.En mi corazón se anida un animal heridoy mis versos preferidos los dije a la nocheque aguarda el beso caliente del amantey el rumor perecedero de la piedra.Ya no soy yo amado,y no sé si estoy aquí, si mis miembros se cierrano se abren,si la muerte es un mal sueño dilatándose en mis venas,recordando como una voz antigua,mi no permanecer, ni fugaz sentir, mi antiguo malestarcaído de la duda.

Predestinada A La TristezaYa no soy yo amado,y no sé quién soy, si todavía permanezco,si estoy aquí y lo que toco está.Las palabras me caen como agua fresca,la tristeza se riega en mi música ensangrentada.En mi corazón se anida un animal heridoy mis versos preferidos los dije a la nocheque aguarda el beso caliente del amantey el rumor perecedero de la piedra.Ya no soy yo amado,y no sé si estoy aquí, si mis miembros se cierrano se abren,si la muerte es un mal sueño dilatándose en mis venas,recordando como una voz antigua,mi no permanecer, ni fugaz sentir, mi antiguo malestarcaído de la duda.

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