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En realidad, los seguros de vida son seguros de muerte.

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― Autor: Ramón Gómez De La Serna

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Tenía tan mala memoria que se olvidó de que tenía mala memoria y se acordó de todo.

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Es difícil determinar cuando acaba una generación y comienza otra. Diríamos más o menos que es a las nueve de la noche.

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Se conocen infinitas clases de necios; la más deplorable es la de los parlanchines empeñados en demostrar que tienen talento.

El placer y la actividad hacen que el tiempo parezca breve

Hablen, Tienen Tres MinutosHablen, tiene tres minutosDe vuelta del paseodonde junté una florecita para tenerteentre mis dedos un momento,y bebí una botellas de Beaujolais,para bajar al pozo donde bailaba un oso luna,en la penumbra dorada de la lámparacuelgo mi piel y sé que estaré solo en la ciudadmás poblada del mundo.Excusarás este balance histérico,entre fuga a la rata y queja de morfina,teniendo en cuenta que hace frío,llueve sobre mi taza de café,y en cada medialunala humedad alisa sus patitas de esponja.Máxime sabiendo que pienso en ti obstinadamente,como una ciega máquina, como la cifra que repiteinterminablemente el gongo de la fiebreel loco que cobija su paloma en la mano,acariciándola hora a horahasta mezclar los dedos y las plumasen una sola miga de ternura.Creo que sospecharás esto que ocurre,como yo te presiento a la distancia en tu ciudad,volviendo del paseo donde quizá juntasesla misma florecita, un poco por botánica,un poco porque aquí,porque es precisoque no estemos tan solos,que nos demos un pétalo,aunque sea un pasito, una pelusa.

No puede el médico curar bien sin tener presente al enfermo.

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