s

La buena suerte no es casual, es producto del trabajo; así la sonrisa de la fortuna tiene que ganarse a pulso.

La buena suerte no es casual, es producto del trabajo; así la sonrisa de la fortuna tiene que ganarse a pulso.
― Autor: Emily Dickinson

imagen de La buena suerte no es casual, es producto del trabajo; así la sonrisa de la fortuna tiene que ganarse a pulso.

Deja tu comentario

Imágenes relacionados con frases de Emily Dickinson
No hay mejor fragata que un libro para llevarnos a tierras lejanas

No hay mejor fragata que un libro para llevarnos a tierras lejanas

Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro.

Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro.

La buena suerte no es casual, es producto del trabajo; así la sonrisa de la fortuna tiene que ganarse a pulso.

La buena suerte no es casual, es producto del trabajo; así la sonrisa de la fortuna tiene que ganarse a pulso.

Tenemos una frase para ti!.

¿Cuál es mi Texto Bíblico para Hoy?

Frases más vistos
imagen de ...Ya no me importa tu destino, ya sólo quiero hallar el mío, ya no siento que mi vida valga menos que tu auséncia...

...Ya no me importa tu destino, ya sólo quiero hallar el mío, ya no siento que mi vida valga menos que tu auséncia...

imagen de Es mejor cien metros de encaje negro, que un negro te encaje sus cien metros.

Es mejor cien metros de encaje negro, que un negro te encaje sus cien metros.

imagen de Como hace un puto para sacarse un condon del culo?.......se tira un pedo

Como hace un puto para sacarse un condon del culo?.......se tira un pedo

Mejores imagenes del momento

El que camina a grandes zancadas no irá muy lejos.

El medio para deshacerse de un hombre amante de contradecir es callar y escuchar reposadamente.

Las Primeras MiradasNadie sabe en qué noche de octubre solitario,de fatigados duendes que ya no ocurren,puede inmolarse la perdida infanciajunto a recuerdos que se están haciendo.Qué sorpresa sufrirse una vez desolado,escuchar cómo tiembla el coraje en las sienes,en el pecho, en los muslos impacientessentir cómo los labios se desprendende verbos maravillosos y descuidados,de cifras defendidas en el aire muerto,y cómo otras palabras, nuevas, endurecidasy desde ya cansadas se conjuranpara impedirnos el único fantasma de veras.Cómo encontrar un sitio con los primeros ojos,un sitio donde asir la larga soledadcon los primeros ojos, sin gastarlas primeras miradas,y si quedan maltrechas de significados,de cáscara de ideales, de puresas inmundas,cómo encontrar un río con los primeros pasos,un río -para lavarlos- que las lleve.

Mejor es la salud que nunca se perdió.

Frases célebres por autores