s

La prisa y el necio se topan frecuentemente.

La prisa y el necio se topan frecuentemente.
― Autor: Doménico Cieri Estrada

imagen de La prisa y el necio se topan frecuentemente.

Deja tu comentario

Imágenes relacionados con frases de Doménico Cieri Estrada
Es un honor ser amados.

Es un honor ser amados.

De la forma como se trata a los demás depende gran parte del éxito.

De la forma como se trata a los demás depende gran parte del éxito.

Una persona sabia es una persona feliz.

Una persona sabia es una persona feliz.

Tenemos una frase para ti!.

¿Cuál es mi Texto Bíblico para Hoy?

Frases más vistos
imagen de ...Ya no me importa tu destino, ya sólo quiero hallar el mío, ya no siento que mi vida valga menos que tu auséncia...

...Ya no me importa tu destino, ya sólo quiero hallar el mío, ya no siento que mi vida valga menos que tu auséncia...

imagen de Es mejor cien metros de encaje negro, que un negro te encaje sus cien metros.

Es mejor cien metros de encaje negro, que un negro te encaje sus cien metros.

imagen de Como hace un puto para sacarse un condon del culo?.......se tira un pedo

Como hace un puto para sacarse un condon del culo?.......se tira un pedo

Mejores imagenes del momento

MetempsicosisYo fui un soldado que durmió en el lechode Cleopatra la reina. Su blancuray su mirada astral y omnipotente.Eso fue todo.¡Oh mirada! ¡oh blancura! y oh, aquel lechoen que estaba radiante la blancura!¡Oh, la rosa marmórea omnipotente!Eso fue todo.Y crujió su espinazo por mi brazo;y yo, liberto, hice olvidar a Antonio.(¡Oh el lecho y la mirada y la blancura!)Eso fue todo.Yo, Rufo Galo, fui soldado y sangretuve de Galia, y la imperial becerrame dio un minuto audaz de su capricho.Eso fue todo.¿Por qué en aquel espasmo las tenazasde mis dedos de bronce no apretaronel cuello de la blanca reina en broma?Eso fue todo.Yo fui llevado a Egipto. La cadenatuve al pescuezo. Fui comido un díapor los perros. Mi nombre, Rufo Galo.Eso fue todo.

Al jugar al ajedrez entonces, podemos aprender: Primero, previsión... Segundo, prudencia... Tercero, cautela... Y al final, aprendemos del ajedrez el hábito de no ser desanimados por apariencias malas presentes en el estado de nuestros asuntos, el hábito de la esperanza por una oportunidad favorable y la perseveración de los secretos de los recursos.

Cuando Dios quiere escondernos algo, lo pone bien cerca nuestro.

Somos esclavos de lo que decimos y señores de nuestros silencios.

Frases célebres por autores