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¿Cuál es mi Texto Bíblico para Hoy?

Georg Christoph Lichtenberg

Georg Christoph Lichtenberg fue un científico alemán satírico y anglófilo. Como científico, él fue el primero en ocupar una cátedra dedicada explícitamente a la física experimental en Alemania. Hoy en día, es recordado por sus cuadernos de notas publicadas póstumamente, que él mismo llamó Sudelbücher.Lichtenberg fue el más joven de diecisiete hijos del pastor Johann Conrad de Lichtenberg. Su padre con el tiempo se convirtió en superintendente de Darmstadt. Georg Christoph Lichtenberg fue educado en casa de sus padres hasta diez años de edad, cuando se unió a la Lateinschule en Darmstadt. Su inteligencia y el ingenio se hizo evidente a una edad muy temprana. Quería estudiar matemáticas, pero su familia no podía permitirse el lujo de pagar las clases.En 1763, entró en Lichtenberg, la Universidad de Gotinga, donde en 1769 fue nombrado profesor extraordinario de física. Ocupó este cargo hasta su muerte.Lichtenberg se convirtió en un jorobado, debido a una malformación de la columna vertebral. Esto lo dejó inusualmente corto, incluso para los estándares del siglo XVIII. Lichtenberg fue una figura muy popular y respetada en los círculos intelectuales europeos de su tiempo. Mantuvo buenas relaciones con la mayoría de las grandes figuras de la época, como Goethe y Kant. Como físico, hoy es recordado por sus investigaciones en electricidad, para descubrir los patrones de ramificación de descarga en dieléctricos. En 1777, construyó una gran electróforo con el fin de generar electricidad estática a través de la inducción. Invitado por sus estudiantes, él viajó a Inglaterra dos veces, donde fue recibido cordialmente por el rey Jorge III y la reina Charlotte. Gran Bretaña le había impresionado, y se convirtió en un anglófilo conocido después de las visitas.En 1777 conoció a María Stechard quien murió en 1782. Al año siguiente conoció a Margarita Kellner (1768-1848). Se casó con ella en 1789, con el fin de darle una pensión, como él pensaba que iba a morir pronto. Ella le dio seis hijos.Murió a la edad de 56 años.
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Frases Célebres con imágenes de Georg Christoph Lichtenberg

Hay un estado, que al menos en mi no es muy raro, en el que uno soporta igualmente mal la presencia o la ausencia de una persona amada; al menos en la presencia no encuentra el placer que, a juzgar por la intolerabilidad de la ausencia, debería esperar de ella.

La idea de que en el cielo hay una mayor igualdad de clases es lo que, en el fondo, l0 hace tan agradable a los ojos de los pobres.

¿No es extraño que se pueda acceder a los más altos cargos honoríficos del mundo (rey) sin hacer exámenes, y que a cualquier médico de provincias se le exija examinarse?.

Cuando ven a un hombre que piensa libremente, los clérigos arman un alboroto similar al de las gallinas que descubren entre sus polluelos a un patito que se lanza al agua. No piensan que algunos viven tan seguros en este elemento como ellos en seco.

No te dejes contagiar, no des ninguna opinión como tuya antes de ver si se adecúa a ti, mejor opina tú mismo.

Resulta imposible atravesar una muchedumbre con la llama de la verdad sin quemarle a alguien la barba.

Me encantaría saber qué pasaría si un día llegase del cielo la noticia de que el buen Dios se dispone a enviar una comisión de ángeles con plenos poderes para viajar por Europa, como los jueces en Inglaterra, y poner fin a los grandes procesos que, en el mundo, no tienen otro juez que el derecho del más fuerte.

Nada nos hace envejecer con más rapidez que el pensar incesantemente en que nos hacemos viejos.

En su rostro advertí realmente aquella niebla que suele subir siempre mientras dura la sensación de placer que produce el creerse por encima de otros.

Intentar modificar el carácter de un hombre es como tratar de enseñar a una oveja a tirar de un carro.

Los santos esculpidos han ejercido en el mundo mucha mayor influencia que los vivos.

A la gloria de los más famosos se adscribe siempre algo de la miopía de los admiradores.

La Revolución francesa, obra de la filosofia. Pero qué salto desde el cogito ergo sum hasta el primer grito de A la Bastille! resonando en el Palais Royal. Para la Bastilla fue la trompeta del Juicio Final.

Puedo imaginarme una época a la que nuestros conceptos religiosos le resulten tan extraños como a la nuestra el espíritu caballeresco.

Concede a tu espíritu el hábito de la duda, y a tu corazón, el de la tolerancia.

Todo no puede funcionar a la perfección en el mundo, pues a los hombres aún hay que gobernarlos con engaños.

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Tenemos una frase para ti!.

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Hacer una corona es mucho más fácil que hallar una cabeza digna de llevarla.

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El trabajo endulza siempre la vida, pero los dulces no le gustan a todo el mundo.

Entre todas las alegrías, la absurda es la más alegre; es la alegría de los niños, de los labriegos y de los salvajes; es decir, de todos aquellos seres que están más cerca de la Naturaleza que nosotros.

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Si se siembra la semilla con fe y se cuida con perseverancia, sólo será cuestión de tiempo recoger sus frutos.

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