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¿Cuál es mi Texto Bíblico para Hoy?

François Fénelon

François de Salignac de la Mothe, conocido como François Fénelon nació el 6 de agosto de 1651 en el Castillo Fénelon en Sainte-Mondane, siendo su familia noble. Fue el segundo hijo del conde de La Mothe-Fénelon. Gracias a la posición de su familia, estudió durante su infancia en el propio castillo con un tutor. En 1663 fue la Universidad de Chaors, donde estudió filosofía y retórica. Durante esta época decide comenzar con la carrera eclesiástica, por lo que su tío, el marqués de Antoine de Fénelon, lo envía a estudiar al Colegio de Plessis. En 1672, cuando tenía 21 años de edad se muda a estudiar al seminario de Saint-Sulpice, de jesuitas. Gracias a sus discursos En 1672 es enviado de director al I´Insitut de Nouvelles Catholiques, para hijos de padres protestantes que han acogido el catolicismo. En 1681 escribe el Tratado de la Educación de las hijas. En 1685 fue enviado a Poitiers para convertir protestantes al catolicismo. En 1688 gracias a su incursión en la corte conoce a Madame Guyon, quien lo introduce en el quietismo. En 1689 es designado como preceptor del Duque de Borgoña, el nieto del rey. En 1693 pasa a ser parte de la Academia Francesa. En 1695 lo nombran arzobispo de Cambrai, donde muere el 7 de enero de 1715.
imagen de François Fénelon

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Frases Célebres con imágenes de François Fénelon

Si la justicia no es fuerte, es preciso que la fuerza sea justa

Nada sabéis si sólo sabéis mandar, reprender y corregir

Las horas son largas y la vida es corta

Felices mil veces los que gustan de leer y no están privados de libros

El que ha amado con pasión, aborrece con furor

« Ant 1 Sigt »

Tenemos una frase para ti!.

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El secreto de la existencia humana está no sólo en vivir, sino también en saber para qué se vive

Cada dogma tiene su día, pero los ideales son eternos.

En política, lo importante no es tener razón, sino que se la den a uno.

Si el hombre fuera cien veces más inteligente, cien veces mejor, Dios sería en ese mismo instante cien veces más inteligente, cien veces mejor que el hombre.

A Un Poeta SajónTú cuya carne, hoy dispersión y polvo,pesó como la nuestra sobre la tierra,tú cuyos ojos vieron el sol, esa famosa estrella,tú que viniste no en el rígido ayersino en el incesante presente,en el último punto y ápice vertiginoso del tiempo,tú que en tu monasterio fuiste llamadopor la antigua voz de la épica,tú que tejiste las palabras,yú que cantaste la victoria de Brunanburhy no la atribuiste al Señorsino a la espada de tu rey,tú que con júbilo feroz cantaste,la humillación del viking,el festín del cuervo y del águila,tú que en la oda militar congregastelas rituales metáforas de la estirpe,tú que en un tiempo sin historiaviste en el ahora el ayery en el sudor y sangre de Brunanburhun cristal de antiguas auroras,tú que tanto querías a tu Inglaterray no la nombraste,hoy no eres otra cosa que unas palabrasque los germanistas anotan.Hoy no eres otra cosa que mi vozcuando revive tus palabras de hierro.Pido a mis dioses o a la suma del tiempoque mis días merezcan el olvido,que mi nombre sea Nadie como el de Ulises,pero que algún verso perdureen la noche propicia a la memoriao en las mañanas de los hombres.

Mi forma de bromear es decir la verdad. Es la broma más divertida.

Dar es una medida del recuerdo.

Las diminutas cadenas de los hábitos son generalmente demasiado pequeñas para sentirlas, hasta que llegan a ser demasiado fuertes para romperlas.

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