s

¿Cuál es mi Texto Bíblico para Hoy?

André Gide

André Paul Guillaume Gide, conocido como André Gide, nació el 22 de noviembre de 1869 en París, Francia. Su padre fue profesor de derecho en la Universidad de París, y su tío fue Charles Gide, economista político. Desde pequeño se fue a vivir a Normandía, donde vivió muy aislado a causa de sus problemas de salud, es por eso que desde muy joven comenzó a escribir. Tras la muerte de su madre, en 1895 se casa con su prima Madeleine Rondeax, con la que nunca consumó su matrimonio. En 1891 publica su primera obra «Los cuadernos de André Walter». En 1893 comienza un viaje de dos años por el norte de África, donde conoce a Oscar Wilde en Argelia. En 1896, de vuelta a Francia, lo nombran alcalde de La Roque-Baignard. En 1897 escribe «Los alimentos terrestres» y en 1899 «Prometeo mal encadenado». En 1908 comienza a colaborar con la revista La Nouvelle Revue Française. Cuando acaba la Primera Guerra Mundial sus obras comienzan a ser más famosas. En 1923 nace su hija Catherine, de María Van Rysselberghe. En 1924 publica Corydon, donde defiende la homosexualidad, por lo que fue muy criticado. Dos años más tarde publica una autobiografía «Si la semilla no muere». En 1926 volvió a viajar por África dos años, fue entonces cuando escribió «Viaje al Congo» y«Regreso al Chad», donde critica la situación económica que tienen estos países. Durante los años 30 se interesó por el comunismo, pero al viajar a la Unión Soviética comenzó a criticarla, en su libro de 1936 «Regreso de la URSS». En 1938 muere su esposa Madeleine. Durante la Segunda Guerra Mundial se refugia en África. En 1947 gana el Premio Nobel de Literatura. Muere en París el 19 de febrero de 1951.
imagen de André Gide

Deja tu comentario

Frases Célebres con imágenes de André Gide

Una mujer no comienza a mostrar su edad hasta que empieza a ocultarla.

Sabio es aquel que constantemente se maravilla.

Sabio es aquel que constantemente se maravilla de nuevo

Muchas veces las palabras que tendríamos que haber dicho no se presentan ante nuestro espíritu hasta que ya es demasiado tarde.

Lo importante se halla en la mirada, no en la cosa mirada

La edad también tiene ventajas muy saludables, se derrama mucho del alcohol que nos gustaría beber.

Hay que haber vivido un poco para comprender que todo lo que se persigue en esta vida sólo se consigue arriesgando a veces lo que más se ama.

Es bueno seguir la pendiente con tal que sea subiendo.

El secreto de mi felicidad está en no esforzarse por el placer, sino en encontrar el placer en el esfuerzo.

El secreto de mi felicidad está en no esforzarme por el placer, sino en encontrar el placer en el esfuerzo

« Ant 1 Sigt »

Tenemos una frase para ti!.

¿Cuál es mi Texto Bíblico para Hoy?

Frases más vistos
imagen de ...Ya no me importa tu destino, ya sólo quiero hallar el mío, ya no siento que mi vida valga menos que tu auséncia...

...Ya no me importa tu destino, ya sólo quiero hallar el mío, ya no siento que mi vida valga menos que tu auséncia...

imagen de Es mejor cien metros de encaje negro, que un negro te encaje sus cien metros.

Es mejor cien metros de encaje negro, que un negro te encaje sus cien metros.

imagen de Como hace un puto para sacarse un condon del culo?.......se tira un pedo

Como hace un puto para sacarse un condon del culo?.......se tira un pedo

Mejores imagenes del momento

El amor no está en el otro, está dentro de nosotros mísmos; nosotros lo despertamos. Pero para que despierte necesitamos del otro.

Dar un vaso de agua a cambio de un vaso de agua no es nada; la verdadera grandeza consiste en devolver el bien por el mal

Las palabras se las lleva el viento.

Lo que acostumbramos a llamar instituciones necesarias, muchas veces son instituciones a las que nos hemos acostumbrado.

Cuando leemos demasiado deprisa o demasiado despacio, no entendemos nada.

Sólo se tiran piedras al árbol cargado de frutos.

Los tiranos se rodean de hombres malos porque les gusta ser adulados y ningún hombre de espíritu elevado les adulará.

Ha sido correcto conmigo todo el universo, menos el hombre, mi semejante.

Frases célebres por autores